México Despierta su Fuerza Científica: la Supercomputadora que Transformará el Futuro

México se prepara para dar un salto cuantitativo en su infraestructura de investigación científica y tecnológica con la llegada de Coatlicue, una supercomputadora que promete posicionar al país a la vanguardia en cómputo de alto rendimiento. Bautizada con el nombre de la emblemática diosa prehispánica, este gigante digital no solo será un símbolo de poder computacional, sino una herramienta indispensable para abordar desafíos complejos, desde el modelado climático y el descubrimiento de fármacos hasta la inteligencia artificial y la simulación de materiales avanzados, impulsando así el desarrollo y la innovación nacional.

En el corazón de Coatlicue se espera encontrar una arquitectura de procesamiento híbrida, donde los procesadores centrales (CPUs) de última generación jugarán un papel fundamental. Se anticipa la integración de unidades como los AMD EPYC o los Intel Xeon Scalable, reconocidos por su alto número de núcleos y su capacidad para manejar grandes volúmenes de datos. Estos cerebros electrónicos serán la base para la ejecución de tareas de propósito general y la coordinación de los cálculos, asegurando una robustez y versatilidad esenciales para el amplio espectro de aplicaciones científicas.

Sin embargo, el verdadero poder de cálculo para las cargas de trabajo más intensivas recaerá en las Unidades de Procesamiento Gráfico (GPUs) o aceleradores especializados. Sistemas como los NVIDIA H100/GH200 o los AMD Instinct MI300 serían componentes clave, brindando una capacidad masiva de procesamiento paralelo. Esta infraestructura es indispensable para entrenar modelos de inteligencia artificial a gran escala, ejecutar simulaciones físicas complejas y acelerar algoritmos que requieren miles de millones de operaciones por segundo, catapultando la velocidad de la investigación.

La conectividad entre miles de nodos computacionales es un pilar crítico en cualquier supercomputadora de clase mundial. Coatlicue dependerá de una red de interconexión de alta velocidad y baja latencia, como InfiniBand o Ethernet de ultra-baja latencia (por ejemplo, basados en tecnologías Slingshot). Este tejido de comunicación permitirá que los datos fluyan sin cuellos de botella entre CPUs y GPUs, facilitando la colaboración entre los distintos elementos del sistema y garantizando que el rendimiento escalable no se vea comprometido por la velocidad de transferencia de información.

Para almacenar y gestionar las vastas cantidades de datos generados y procesados, Coatlicue integrará un sistema de almacenamiento jerárquico. Esto incluirá unidades NVMe de estado sólido para un acceso ultrarrápido a los datos activos, complementado con un sistema de archivos paralelo a gran escala (como Lustre o BeeGFS) capaz de manejar petabytes de información, optimizado para la lectura y escritura concurrente de múltiples procesos. La memoria de acceso aleatorio (RAM) por nodo también será significativamente amplia, permitiendo a los investigadores manejar datasets cada vez más grandes en memoria.

El ecosistema de software será tan crucial como el hardware. Coatlicue operará sobre una distribución de Linux optimizada para HPC, gestionada por un robusto sistema de gestión de cargas de trabajo como SLURM. Adicionalmente, se dispondrá de una suite completa de compiladores, bibliotecas matemáticas optimizadas (BLAS, LAPACK, FFTW) y entornos de desarrollo para lenguajes como C++, Fortran y Python, facilitando a los científicos la migración y optimización de sus aplicaciones. La gestión térmica, crucial para la eficiencia y longevidad del sistema, requerirá soluciones avanzadas de refrigeración líquida de alta densidad.

En definitiva, Coatlicue representa una inversión estratégica en el futuro científico y tecnológico de México. Al dotar a la comunidad académica y de investigación con acceso a esta capacidad computacional de vanguardia, el país no solo impulsará el descubrimiento y la innovación, sino que también fortalecerá su soberanía tecnológica, formando talento especializado y abordando desafíos con un impacto directo en la salud, la economía y el medio ambiente. Esta supercomputadora está destinada a ser un faro de conocimiento y un motor de progreso para la nación.

El costo de las supercomputadoras varía enormemente, 

desde cientos de miles de dólares para sistemas pequeños hasta miles de millones para las más potentes, como la próxima “Coatlicue” de México, con un costo de 6,000 millones de pesos(aproximadamente 326 millones de dólares) para un sistema que integrará miles de GPUs y ofrecerá una gran capacidad de cómputo para investigación y IA. Máquinas de IA de vanguardia, como Colossus de xAI, pueden superar los 7,000 millones de dólares, mientras que sistemas históricos como Frontier costaron alrededor de 200 millones de dólares. 

Coatlicue es la futura supercomputadora pública de México, diseñada para ser la más potente de América Latina, alcanzando una capacidad de 314 petaflops (314,000 billones de operaciones por segundo) mediante unas 14,480 GPUs, con una inversión de 6 mil millones de pesos y construcción prevista en 24 meses, enfocada en IA, ciencia de datos, clima y otras áreas estratégicas, buscando autonomía tecnológica nacional. 

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KDE Slimbook VII la laptop que celebra ocho años desde su lanzamiento original, se ha consolidado como un referente para la comunidad de software libre

Slimbook, la reconocida firma española de equipos informáticos, ha anunciado la tan esperada renovación de uno de sus portátiles más emblemáticos: el KDE Slimbook. Este dispositivo, que celebra ocho años desde su lanzamiento original, se ha consolidado como un referente para la comunidad de software libre. Ahora, en su séptima generación, el KDE Slimbook VII emerge con significativas mejoras, destacando la integración de la tecnología AMD Ryzen AI, marcando una nueva etapa en su historia como iniciativa pionera.

El KDE Slimbook VII no es solo un portátil de alto rendimiento; es el resultado de una colaboración profunda y un compromiso con los usuarios de Linux. Concebido originalmente para ofrecer una experiencia optimizada con KDE Plasma, este equipo es, en esencia, una edición especial del potente Slimbook Excalibur de 16 pulgadas. Aunque comparten una base robusta, las diferencias clave residen en el distintivo logo de KDE en su chasis y en la preinstalación del sistema operativo KDE neon, elementos que lo identifican claramente con su propósito.

Más allá de sus especificaciones técnicas, el KDE Slimbook se distingue por su modelo de negocio colaborativo. Una parte de los beneficios generados por cada venta de este portátil se destina directamente al proyecto de Software Libre de KDE. Esta estrategia crea una relación simbiótica, donde los entusiastas de KDE Plasma no solo adquieren un dispositivo diseñado a medida para sus necesidades, sino que también contribuyen activamente al desarrollo y sostenibilidad de la comunidad de software abierto que tanto valoran.

En el corazón del renovado KDE Slimbook VII reside una formidable combinación de hardware, diseñada para ofrecer un equilibrio óptimo entre potencia, eficiencia y modernidad. El nuevo modelo incorpora el avanzado procesador AMD Ryzen AI 9 365, con sus 10 núcleos y 20 hilos, garantizando un rendimiento excepcional para tareas exigentes y capacidades de inteligencia artificial. Complementando esta potencia, la gráfica integrada AMD Radeon 880M asegura una experiencia visual fluida y competente para diversas aplicaciones.

La experiencia de usuario se eleva con una impresionante pantalla WQXGA de 16 pulgadas (2560×1600), que ofrece una tasa de refresco de 165 Hz y una cobertura del 100% del espacio de color sRGB, ideal para profesionales y creadores de contenido. En términos de memoria y almacenamiento, el portátil es altamente configurable, permitiendo hasta 128 GB de RAM DDR5 y hasta 8 TB de almacenamiento NVMe 4.0, garantizando agilidad y espacio. Su conectividad es igualmente completa, con puertos USB-C con Power Delivery de 100W, Wi-Fi 6, Bluetooth 5.2, HDMI y múltiples USB-A.

El diseño del KDE Slimbook VII refleja su naturaleza premium. Presentado en un elegante chasis de aluminio color “Excalibur Blue”, cuenta con un teclado retroiluminado que facilita el trabajo en cualquier condición de luz. Para mantener el rendimiento bajo carga, el equipo integra un eficiente sistema de doble ventilador. Además, incorpora teclas dedicadas para el cambio de modo energético, permitiendo al usuario alternar fácilmente entre configuraciones de ahorro, balanceado o máximo rendimiento, adaptándose a las necesidades del momento.

El KDE Slimbook VII se lanza al mercado con un precio inicial de 1.099 euros para su configuración base, que incluye 16 GB de RAM y 500 GB de almacenamiento. Sin embargo, su lanzamiento coincide estratégicamente con el Black Friday, lo que permite a los primeros compradores beneficiarse de un descuento de 70 euros, dejando el precio en 1.029 euros. Actualmente en preventa, los envíos comenzarán en las próximas semanas. Cabe destacar que Slimbook extiende sus ofertas de Black Friday a gran parte de su catálogo, invitando a los interesados a explorar otras opciones, ya que tanto el tiempo como las unidades son limitados.

Blender 5: Un Salto Adelante en la Experiencia de Creación 3D

El universo de la creación 3D ha recibido una actualización de calado con el lanzamiento de Blender 5, una nueva versión mayor que se perfila como un hito significativo en el desarrollo de esta popular suite. Este lanzamiento estratégico aborda una amplia gama de frentes, desde la estética visual hasta la optimización del rendimiento, con un énfasis particular en refinar la experiencia de usuario y adaptar la plataforma a los “flujos de trabajo modernos”, incluyendo la esperada adopción del Alto Rango Dinámico (HDR).

Uno de los pilares de esta renovación radica en la interfaz de usuario. Blender 5 estrena un sistema de temas unificado, una decisión que ha llevado a la eliminación de más de 300 opciones antiguas en favor de una mayor simplicidad en la creación y mantenimiento de temas personalizados. El objetivo es ofrecer un entorno “más coherente y fácil de manejar”, aunque los desarrolladores advierten sobre posibles incompatibilidades con temas diseñados para versiones previas. Complementando esto, el Editor de Nodos ha sido sometido a una revisión, presentando ahora un diseño más limpio y una navegación más intuitiva, enriquecida con elementos como migas de pan y un acceso rápido a grupos mediante doble clic.

Las mejoras funcionales también tocan áreas cruciales para los artistas. Las “Shape Keys”, por ejemplo, han sido optimizadas para permitir arrastrar y reorganizar entradas con facilidad, así como seleccionar y editar múltiples elementos simultáneamente, agilizando procesos complejos. Paralelamente, los editores de animación y el propio Secuenciador incorporan un nuevo pie de control unificado, dotado de herramientas de reproducción y rango que liberan a los artistas de la dependencia exclusiva de la línea de tiempo, facilitando la fluidez entre distintos espacios de trabajo.

En el terreno de la arquitectura interna, Blender 5 introduce innovaciones clave en su sistema de nodos. Destacan los “bundles”, una forma ligera y eficiente de agrupar valores para moverlos como un bloque, y los “closures”, que permiten integrar nodos externos dentro de un grupo para potenciar la reutilización de configuraciones complejas. A esto se suman nuevos modificadores basados en Geometry Nodes, un algoritmo de volumen revisado y ajustes en componentes esenciales como el Outliner, la hoja de cálculo o la gestión de atributos, consolidando su potencia.

La colorimetría da un salto cualitativo significativo con la adopción decidida del HDR y los espacios de color de amplio rango. Si bien la implementación de estas capacidades dependerá de la configuración del sistema operativo –requiriendo Wayland y Vulkan activado en Linux, y la configuración HDR del sistema en Windows y macOS–, este avance sitúa a Blender a la vanguardia. Además, se han añadido nuevos modos de vista, un espacio de trabajo de color revisado y mejoras en la herramienta de selección de color, ofreciendo mayor precisión y control.

Toda evolución implica dejar atrás el pasado para abrazar el futuro, y Blender 5 no es la excepción. Como actualización mayor, la suite ha depurado componentes antiguos, diciendo adiós al soporte para LZMA y LZO en cachés, a la compatibilidad con Macs basados en procesadores Intel, y a vestigios de versiones anteriores a la 2.50. Esta modernización también conlleva un ajuste en los requisitos mínimos de GPU y controladores en diversas plataformas, buscando optimizar el rendimiento y la estabilidad en hardware contemporáneo.

Finalmente, para los artistas que buscan iniciar nuevos proyectos con facilidad, Blender 5 no solo suma funcionalidades, sino que también enriquece el ecosistema creativo. Se ha incorporado un nuevo “human base mesh” más realista, ideal para el modelado de personajes, y una plantilla de storyboarding lista para usar, que promete agilizar las etapas iniciales de producción. Con todas estas novedades, Blender 5 se consolida como una suite robusta y de vanguardia, preparada para los desafíos de la creación 3D moderna.